domingo, 6 de marzo de 2016

EL PALEOINDIO EN EL ECUADOR

EL INGA

Es el sitio más estudiando en el Ecuador y se halla en el monte Ilaló cerca de la ciudad de Quito, la provincia de pichincha. Fue un campamento que sirvió también como un gran taller para la elaboración de numerosos instrumentos de basalto y de obsidiana.

Robert Bell, 1961, recogió más de 80.000 piezas de los materiales señalados de este investigador y otros que posteriormente han estudiado el lugar han establecido más de 50 tipos diferentes de artefactos. Lamentablemente estas son las únicas evidencias de aquellos hombres, por lo que la reconstrucción de su aspecto físico, de sus formas de vida, costumbres y de sus relaciones sociales son muy difíciles
El artefacto más antiguo de la zona, expuestos a los métodos de radiocarbono que señalan la fecha de 7.050 años a. c.
 

MULLUMICA

En la zona del Ilaló y en las estribaciones de la cordillera oriental de los andes se han reconocido más de 50 campamento de los hombres del Paleoindio. Estos sitios guardan relación con la existencia de "minas" de obsidiana, materia prima para la fácil fabricación de los instrumentos para la caza.
Los afloramientos más importantes de obsidiana, que es un vidrio volcánico producto de la solidificación del magma silíceo en erupciones, se encuentra en Quiscalota, cresta montañosa de 4.100 m de altura ubicada al noreste del Antisana. Yanaurco Chico, cerro de 4.200 m, que se encuentra cerca de Quiscalota y, por la misma zona, la montaña de Mullumica, estudiada por el arqueólogo Ernesto Salazar.
El hombre paleoindio que iba a explotar esas montañas de vidrio se acostumbró paulatinamente a los páramos andinos hasta convertirlos en nueva fuente de supervivencia. En estos parajes cazaba venados, zorros, conejos, zarigüeyas, patos, curiquingues, búhos y cóndores.
Sin embargo, tenía su residencia en estaciones, en el bosque montano, donde se procuraba de animales de la zona, de frutos y raíces silvestres. En definitiva, el hombre paleoindio serrano, se abastecía y tenía control de varios pisos ecológicos.

Otro de los sitio más importantes ubicados en la provincia de pichincha es el de San José, que reveló la existencia de material lítico desde hace más de 11.000 años.
 


LAS ESTACIONES DE CUBILAN

En la cordillera oriental, cerca del límite entre las provincias de Azuay y Loja, a 3.100 m de altura se encuentra la zona de Cubilan donde los arqueólogos han encontrado y estudiado en el campamento de cazadores-recolectores.

En estos lugares se han encontrado una variedad importante de instrumentos líticos como punta de flecha, raspadores, cuchillo y perforadores de pedernal. El examen de radiocarbono que algunos de estos restos han fechado hasta 8.550 años a. c.

Como en el caso de los paleoindio, del Ilaló,  al decir de Ernesto Salazar, estos hombres, que tenían su residencia de base en el bosque montano, también subían a las montañas para extraer la materia prima para la elaboración de sus instrumentos de caza y trabajo, pero también iban allí en procura de alimentos. En todo caso, también tenían "dominio" de varios pisos ecológicos.


LA CUEVA DE CHOBSHI

Esta cueva se encuentra ubicada en el cantón Sigsig, provincia del Azuay, a una altura de 2.400 m. En un típico campamento de bosque montano.

Las investigaciones han permitido hallazgos de cientos de artefactos de piedra tallada y restos de fauna. El análisis de radiocarbono de éstos ha arrojado fechas que se extienden entre 8.060 y 5.585 años a. c.

Los hombres y mujeres de Chobshi tallaban variedad de piedras de origen meta mórficos, pero también se han encontrado unos 17 artefactos de obsidiana, que es escasa en la zona este hecho hace pensar a los especialistas en una suerte de intercambio y comercio de obsidiana en lo que hoy es el ecuador.

Las herramientas han sido agrupadas en 46 distintos tipos. Hay puntas de flecha, perforadoras, reparadoras. Con estos instrumentos cazaban y faenaban zarigüeya, perros, sacha cuy, tapir y, particularmente, el venado, el oso, la perdiz y el conejo que eran básicamente casados en él paramo. Entre los restos encontrados también se encuentra la danta, lo que sugiere que este hombre hacia incursiones al bosque tropical.

Los sitios de exploración y explotación del hombre paleoindio, eran extensos y ubicados en diversos pisos ecológicos.


LOS HOMBRES DEL ORIENTE: JONDACHI

El arqueólogo Padre Pedro Porras señala la existencia de cazadores nómadas con una antigüedad de 8.000 años a. c. en la zona del alto Napo, en el valle de Misaguallí, entre los ríos. Cotundo y Jondachi. Eran hombres que vivían de la caza de dantas, o de pecaríes, monos y de grandes animales como los mastodontes.

El autor afirma que huellas de estos Hombres se encuentra en algunos petroglifos (grabados en piedra) y morteros. También en los poco depurados cuchillos, buriles y navajas de obsidiana. Este material seguramente era arrastrado por las aguas de los ríos que bajaban de la Cordillera Oriental.

 

EL POBLAMIENTO MÁS ANTIGUO DE LA COSTA: VEGAS

El sitio Vegas es el campamento más antiguo de cazadores recolectores de la Costa y se ubica temporalmente entre 8500 y 5000 años a. c. Se encuentra en la península de Santa Elena, en la provincia del Guayas.

Este conjunto arqueológico fue estudiado intensivamente por la investigadora Karen Stohert, quien identificó más de 25 sitios, destacándose el denominado OGSE-80. Cerca de 200 esqueletos se descubrieron este lugar. El arqueólogo Ubelaken evaluó a 22 de ellos y determinó un promedio de estatura de 1.61 m para el hombre y 1.49 para la mujer, un promedio de 34 años para el hombre y 38 para la mujer.

En este mismo sitio, aunque con dotaciones más tardías, se encontró el enterramiento de una pareja de hombre y mujeres en posición que alude intimidad. Estos famosos restos se le conocen con el nombre de "los amantes de Sumpa".

Los instrumentos de trabajo encontrados en Vegas eran elaborados de horsteno, conchas, hueso y madera y por lo general eran rudimentarios.

Los hombres de Vegas vivieron de la caza, de la recolección, de la pesca marina y del manglar, pero también hay evidencias que tuvieron conocimiento de la agricultura. Pescaban el róbalo, el peje-sapo, el atún, la corvina, la lisa, el pargo. Del manglar obtenían la concha prieta. Cazaban en tierra firme el oso hormiguero, el conejo, el ratón de campo, los zorros, la cervicabra, la tortuga. Recolectaban plantas y frutas silvestres.

Además, hay evidencia que el hombre de Vegas cultivaba el maíz y otros productos agrícolas.

Todo lo señalado en hablaría de un conglomerado con niveles de organización y desarrollo importantes, que tuvo "economía" diversificada, con aprovechamiento de diversos nichos ecológicos y como un destacado acercamiento de la producción agrícola, lo que le colocaría en un estadio intermedio entre el cazador-recolector-nómada y el hombre agricultor y sedentario.

Este momento de desarrollo es conocido por los arqueólogos como sociedad arcaica.